jueves, 15 de junio de 2017

Burbujas (VA)


Vicente Aparicio (Foto: Brent Lynch)

Por su actitud, el hombre del bar parecía esperar una respuesta. Sus palabras me habian sobresaltado. ¿Qué había dicho en realidad? La rodaja de limón había caído al fondo del vaso y yo no sabía qué contestar. ‘Otra, por favor’, tal vez. ¿O eso lo había dicho ya antes?

El hombre permanecía de pie, junto a mi mesa. No era el alcohol, no era solo el alcohol. De un tiempo a esta parte, todo lo que pasaba a mi alrededor, fuera de mí, parecía mal sintonizado, bajo de volumen.

Siempre fui un tipo sociable. La gente no me convencía, pero sabía arreglármelas. Trabajé casi de todo durante años, coleccionando amistades y haciendo maletas. Amistades pasajeras. En cuanto a las mujeres, no siempre elegí bien..

“Otra por favor”, me pareció oír como un eco de mis pensamientos. ¿Qué había dicho aquel hombre? ¿Había conseguido su propósito? Al parecer sí, porque había regresado a su escondite, detrás de la barra, y mi inquietud se había atenuado. Afuera llovía como en las malas novelas.

Cuando bebes en compañía, casi no eres consciente de la presencia del alcohol. Así, en cambio, siempre te hace preguntas.

El hombre volvía a estar tan cerca... La rodaja de limón flotaba ahora ante mis ojos dentro del vaso. Era tan sencillo entrar dentro del vaso. Entrar una piscina, bucear sin pensar casi en nada. Alguien habla, no sabes quién es, no puedes leer ya sus labios. Las palabras son burbujas que dibujan formas y se desvanecen.

Miré al hombre y no supe qué decir. Tuve miedo.

1 comentario:

  1. Un descenso a eso remoto que nos tienta con la disolución. Esa sombra que a veces se muestra en cada uno y tapamos con todo lo que tenemos a mano. Un paseo por la otra cara de la luna. ¿Ese temor a la propia mano que nos pueda asfixiar? Me encanta por lo sugerente y oscuro

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