Entradas

Mostrando entradas de abril, 2016

Canovelles (VA)

Imagen
VICENTE APARICIO

He madrugado. Una chica nueva, de aspecto eslavo, estaba subiendo las persianas del bar de la estación cuando he llegado. Me ha servido un café malo de cojones.
Frente al panel de horarios, he decidido con desgana, como quien elige un médico de entre la lista de apellidos de la mutua. No sabría decir nada sobre Canovelles, aparte de que pertenece al Vallès Oriental. Una vez, hace veinte o treinta años, el Hospi jugó contra el Canovelles. Yo diría que  ganamos. El autocar salía a las 7:42 y costaba 4’80 euros. Para no perder la costumbre, me he comprado un libro de autodefinidos y un Red Bull. ‘Marea alta’, siete letras: ‘Pleamar’. ‘Desconocido’, seis letras: ‘Ignoto’. ‘Viaje, recorrido’, también siete letras: ‘Periplo’. No hace falta ser muy listo para ir rellenando las casillas. Tres minutos antes de la hora el vehículo se ha detenido en el andén 42, frente a mi banco. El conductor ha abierto el maletero y la gente ha formado una pequeña cola para subir. El hombre tenía p…

La quiosquera (MG)

Imagen
Maria Guilera

Mucho antes de que Ucrania fuera un país presente en las noticias diarias, Yarik dejó la casa de sus padres y salió del pueblo a pie; luego viajó en autobús y atravesó media Europa. Pero nada salió como pensaba. Su amigo Olek le había dicho que encontraría trabajo porque nadie en el instituto sabía tanta informática como la que sabía él ni hablaba inglés como él lo hacía. En seguida se dio cuenta de que no era suficiente. Ninguna de las empresas que había encontrado en internet, a las que se presentó con los informes de la escuela y la única camisa que tenía, le prestaron el menor interés. Marchó de Alemania a las pocas semanas, cuando la policía empezó a molestarle. En Francia, pidió dinero a la salida del metro y peleó con un grupo de rumanos. Atravesó los Pirineos en un camión, intentando seguir la conversación del chófer,  y llegó a Figueres en junio. Aquel calor hacía la vida más fácil, pensó. Durmió con un checo en un cajero automático. Se hicieron amigos, compartían …

DFW o 'Todo es verde' (VA)

Imagen
 Vicente Aparicio

-¿Qué libro tiene entre manos?
-La chica del pelo raro, de David Foster Wallace -¿Ha abandonado algún libro por imposible? -¿No quiere que hablemos de La chica del pelo raro? -Por supuesto. ¿Qué le ha interesado de esa novela? -Es un libro de cuentos. -Continúe. -Hay un cuento que se titula Todo es verde. Habla de un amor que se acaba. -¿Con qué escritor le gustaría tomarse un café mañana? -Con David Foster Wallace. -Todo el mundo sabe que está muerto. -Me gustaría preguntarle si Mayfly existió de verdad. -¿Mayfly? -La protagonista del cuento. Una chica con un cuerpo hermoso. Él es mayor y ella no. Ella mira por la ventana que da al jardín, que está mojada porque por la noche ha llovido, y él sabe que todo ha terminado. -¿Qué experiencias le ha proporcionado la literatura? -¿Experiencias? Todo es verde solo tiene tres páginas, se puede leer cientos de veces. Me gusta cuando él dice: “Mi corazón las ha pasado canutas por ti, pero ya tengo cuarenta y ocho años”.