viernes, 16 de enero de 2015

Hey (VA)



Vicente Aparicio
Susana había preparado unos bocatas. Yo llevaba el iPod Nano que me regaló, con el adaptador de doble entrada para los auriculares.
El asfalto brillaba. Sacamos uno de esos paños grandes con los que nos tapábamos mientras veíamos la tele. El de color marrón.
De vez en cuando se oía a algún pájaro, y el chirrido de los insectos.
Nos tumbamos boca arriba. Lo primero que sonó fue Hey, de los Pixies. Después I wanna be sedated, de Ramones, y una de B-52.
Susana apagó la música y dijo que no tenía hambre. Arrancó a correr. La vi avanzar, cada vez más deprisa, siguiendo la línea discontinua que separa los dos carriles de la pista de aterrizaje.
Mi bocata era de butifarra blanca. Miré hacia la torre de control y admiré su belleza posmoderna.
De regreso se tendió a mi lado. Jadeaba. Hice una bola con el papel de plata y la lancé hacia las nubes. Cayó unos metros delante de nosotros.
"¿Sabes?", le dije, "dicen que en un par de meses ya llegarán aviones, y en quince años, no te lo pierdas, un millón de pasajeros". Es lo que había leído en el periódico.
La vi calcular mentalmente. "180 personas al día, ya ves tú.". 
Nos hicimos unos selfies. Luego me cogió de la mano y cerró los ojos. 
"¿Sabes, cariño?", me dijo después de abrirlos, "antes todo esto era campo".

2 comentarios:

  1. Estillizado, flotante, casi etéreo, con un corazón de pena. Asi lo siento, Me gusta,

    ResponderEliminar
  2. "Antes todo esto era campo" La frase es un mantra que repite mi abuelo estemos donde estemos.

    ResponderEliminar

Escribe aquí tu opinión: tus comentarios y tus críticas nos ayudan a mejorar