jueves, 15 de noviembre de 2012

La vida es un tango (LE)

Lola Encinas (Foto: Pedro J. Pacheco) 
¡Cuántos recuerdos guarda este Barrio de Mi Buenos Aires querido!
Arrabales de negra pasión, regados por lluvia carmesí y la alegre cháchara de bacanes y pebetas tomando mate en cualquiera de los muchos cafetines que florecen en sus calles, mientras alargan la noche como si fuera la última farra de su vida.

Sombras verdes de celos y traiciones se mueven bajo la quieta luz de un farol.
Allí estaba, también, mi amigo Garufa, tomándose un café con leche y una ensaimada Mano a mano con La cieguita y su vieja. Se las había encontrado sentadas en un banco del parque japonés por el que pasaba todas las tardes y las invitó y aprovechó para darle a la nena su regalo de La noche de Reyes.


Conocía  a mucha gente, por no decir a todos, y también cada rincón donde con mis amigos nos bebíamos hasta las lágrimas… pero como vos sabés, todo cambió en mi vida el día que te encontré.
Dije Adiós, muchachos y me fui solo con vos al viejo bailongo.
Hablamos, bailamos y nos besamos al son de La cumparsita, y antes de llevarte a casa volvimos a besarnos, a bailar y a hablar.
¿Os acordàs de esa primera noche?
Cada día que pasaba, sentía más Nostalgia por Volver a recorrer de nuevo el Caminito que me llevaba al Choclo, el local de la negra Malena y también nuestro.
Me gustaba tomarme allí  con vos La última copa, con  música y A media luz  hasta que el alba nos encontraba abrazados y Mareados de amor.
Así se sucedían los días cuando aquel jueves fui a buscarte Cuesta abajo hacia la calle Corrientes, 3, 4 y 8. Nadie salió de la casa a recibirme. La puerta estaba entreabierta, entré y sólo encontré un gato de porcelana maullando al vacío y a una vitrola que en un rincón lloraba el Silencio de tu Ausencia.

Pasó el tiempo y cuando ya no la esperaba Volvió una noche, mientras un viejo Bandoneón arrabalero desgranaba las tristes notas de una Balada para un loco.

Sí, mi querida Margot, …antes Margarita..., ese loco había sido yo, un loco que fue capaz de decir Llévatelo todo y acepta el humilde y sincero Cambalache que te ofrezco en este Arrabal amargo en el que vivimos.
Pero todo lo mío, era poco para ti…
Creía que habías regresado para regalarme la Confesión de tu amor y un perdón por tu traición y tu abandono.
Pero estaba equivocado, tus Ojos se cerraron para mí. Se abrió la puerta y apareció el otario de turno que esperabas, pagó tu copa, cogiste el abrigo y salisteis del brazo.
Aquel Desencuentro me llenó de dolor y Desencanto y a punto estuvo de hacer surgir de mi boca un Adiós, pampa mía y pegar la vuelta para siempre.
Pero mi corazón tenaz y paciente sabe que al final llegará
El día que me quieras y que volveremos a ser felices.
Y hasta que esto suceda pasaré las noches entre un Tomo y obligo, llenando mi cuerpo de alcohol y mi mente de olvido.
Y mientras, la Madreselva en flor trepará por mi ventana para embriagar mi presente con aromas del pasado. Con el perfume de siempre.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Desequilibri (MG)

Maria Guilera (Foto: André Kertész)
M’agraden les seves jaquetes de llana, com es pentina els cabells i se’ls recull amb els dits; el gest suau que fa amb les mans quan em diu que no m’enfadi. M’agrada el balanceig del seu cos al caminar i com alça el cap de tant en tant i es queda mirant el cel, com si hi busqués alguna cosa. I quan es treu les ulleres, hi juga una estona i se les torna a posar.
M’agraden les paraules lentes que semblen cansades, els llavis mig oberts a punt de dir allò que sovint calla. L’olor que deixa quan se’n va i d’altres rastres subtils que impedeixen el buit de la seva absència. M’agrada el que pensa i com ho explica. El que desitja, el que somia, el que l’indigna.
Sé que és perfecte. I tinc por que s’adoni que no fem parella.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Cementiri (VH)

Vicenç del Hoyo
Va tenir una vida molt curta, però va morir inesperadament. Tothom va quedar trastornat per l'inesperat traspàs. Van oficiar el funeral el bisbe i cinc mossens. Alguns havien de dir algunes paraules de record. Altres volien extreure alliçonaments de la seva coneixença. Després van parlar els seus germans. Un per un van recordar-lo des que era un infant. Altres van cantar cançons que van commoure fins i tot els més insensibles. El funeral es va fer llarg i emotiu. El primer avís el va donar el cor de l’avi, que no va poder resistir tanta emoció. Va morir al banc de l’església. Els que eren allà van pensar que podien aprofitar i afegir-lo a l’enterrament. El funeral es va anar allargant. Després van començar a morir-ne de més joves. Van afegir nous taüts a l’altar. Cada cop hi havia menys gent per fer parlaments. Quan per fi només va quedar el darrer supervivent, va tancar l’església i va escriure a la porta: "cementiri".