jueves, 8 de marzo de 2012

Tonto del culo (LE)

Lola Encinas
Aquí me tenéis, tirado sobre el parquet de mi casa y, encima, con las luces encendidas.
¡Qué forma más ridícula de morir!
Claro que esta no era mi intención. Lo único que pretendía era ponerme un poco en forma por un si acaso. Sabía que mi paciencia tenía un límite ante las provocaciones del imbécil de Solana, que no parecían tener fin.
Cada mañana al llegar a la oficina su saludo era:
-Hombre, aquí llega míster musculitos. El “melenas”, el "delirio de las nenas"…
A lo que seguía una estentórea carcajada, y las del resto de compañeros que, solidarios, se adherían a su ocurrencia. A ninguno de ellos les importaba si herían o no mi sensibilidad.

Estaba harto de sus burlas y miradas despectivas hacia mi físico y, por ese motivo, tomé la decisión de empezar a ir a un gimnasio dos días a la semana.
En un principio elegí matricularme en artes marciales, ya que al constar estas de multitud de disciplinas, tendría más posibilidades de conseguir  mis objetivos. Pero dada la complejidad de los ejercicios y la cantidad de instrumentos que había que utilizar, mis avances fueron lentísimos, por no decir nulos. Todo me costaba mucho, especialmente la coordinación de movimientos de brazos y piernas, por lo que mi instructor y entrenador me recomendó que si quería progresar debería asistir diariamente al gimnasio y, sobre todo, no dejar de practicar en casa los ejercicios aprendidos en clase.
Así lo hice.
Lo primero que me compré fue un “nunchaku”. Desde entonces, raro ha sido el día en que los bastones de los cojo… no han roto algo al salir volando por los aires.
¡No os podéis imaginar cómo está mi piso!  Destrozado.
Por no hablar de los moratones y magulladuras que decoran mi hasta hace un rato dolorido cuerpo.

A pesar de tantas dificultades, nunca pensé en tirar la toalla y rendirme. Siempre he tenido el convencimiento de que en esta vida, todo es cuestión de tiempo y de perseverancia.
Pero lo de hoy ha sido el súmmum.  Me he pegado una “real hostia” en toda la sien que ha sido mortífera, o sea, letal…, y lo peor no es que me haya muerto, sino que cuando se entere Solana, se pasará toda la semana diciendo:
 -Mira que hay que ser tonto del culo para matarse uno mismo sin querer.
Y, valga la redundancia, se partirá el ídem de risa.
Yo seguiré callado y sin poder defenderme.
Y aunque sea por una vez y sin que sirva de precedente, tendré que darle la razón a Solana.

15 comentarios:

  1. Bruja de Provenza8 de marzo de 2012, 21:06

    Qué triste es ser esclavo de las opiniones ajenas.
    Qué duro actuar para estar a la altura de los imbéciles.
    Qué fatal el último golpe.
    Qué bueno el cuento.

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  2. Bruja de Provenza8 de marzo de 2012, 21:06

    Qué triste es ser esclavo de las opiniones ajenas.
    Qué duro actuar para estar a la altura de los imbéciles.
    Qué fatal el último golpe.
    Qué bueno el cuento.

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  3. hahahaha quin riure! La imatge complementa perfectament el text! Relat molt original i que convida a la reflexió. Moltes felicitats. Quan tinguis una estoneta passa't a veure'm http://elsenyalllunya.blogspot.com
    Petons

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  4. Si es que al final resultará que el deporte de sano tiene muy poco jaja
    original. Realmente escribes muy bien.

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  5. Muy divertido Lola, como siempre bien escrito y con una historia original.
    Gracias por estos momentos de humor inteligente, tan necesario en estos tiempos. Un abrazo

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  6. Hay los accidentes domésticos... Cuántas ironías nos depara el destino, ya sea con nunchaku o con cualquiera de las posibles situaciones que uno pueda vivir. Todos tenemos un Solana en la vida, habrá que aprender a capearlo y minimizar sus heridas. Yo seguiré con mi gimnasio, pero sin instrumentos móviles por si acaso.

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  7. Sutil, ácido y muy divertido. No he podido evitar recordar a Pablo Tusset y su genial "En el nombre del Cerdo" al leer este relato.

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  8. Els nunchakus són coses d'orientals, la gimnàstica dels suecs, els d'aquí sempre hem de vigilar amb tot el que ve de fora.

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  9. Tatiana Cienfuegos14 de marzo de 2012, 13:40

    JA JA... el culto al musculito termina con el muertito.
    Y la foto, Lola, de película.
    Divertido como tú.

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  10. Ja!ja! Muy bueno! original y divertido. He pasado un rato muy ameno recorriendo tu espacio. Pronto regreso!
    http://cuentosdensueno.blogspot.com
    http://a212grados.blogspot.com

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  11. TA MUY BIEN ESTI YE EL CLASICU TIU DE LOS QUE NUN CALLA NI MUERTU COMO ALGUN QUE CONOCEMOS ASTURIES CONTIGO...............

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  12. Pues a mí no me hace ni puñetera gracia

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  13. Lola, se me pasó en el anterior, pásate por aquí :
    http://angel-lectorimpertinente.blogspot.com/2010/06/bajaste-la-panza-boludo.html

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  14. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  15. Días de reflexión, de recogimiento......de Cuaresma, antes de Semana Santa, a la que aquí, por el Sur, dedicamos una buena parte de nuestro cuerpo....y alma.
    Tontos, de esos, por aquí.......a cientos.
    Mil besos para tí, siempre

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