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Mostrando entradas de marzo, 2012

A la ciutat (VH)

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Vicenç del Hoyo 
«Ja és curiós, dos anys esperant que vinguis a visitar-me, i quan finalment pots trobar un cap de setmana per deixar Tolosa, la teva família, la feina, i vens a Barcelona resulta que jo he de córrer a l’hospital Trueta de Girona, on acaben d’ingressar la mare de la meva dona. És una pena que no coincidim ni un moment en tot el cap de setmana. Quan el teu tren arribi a l’estació de Sants, jo ja seré fora i quan retorni el diumenge a la nit, tu ja seràs dalt del vagó llitera. Gaudeix del cap de setmana i de la ciutat. Posa't còmode a casa. La nevera és plena i la petita bodega que hi ha al celobert està a la teva disposició...»
He aixecat la vista de la carta que he trobat al rebedor. Ja fa molts anys que el meu germà m’ha donat les claus de casa seva. No he sabut com interpretar aquesta situació. Què faré tantes hores en una ciutat que ja no és meva, en una casa que m’és estranya i tot sol? No he tingut ganes de llegir més, i tampoc d’estar-me a dins de casa. Així q…

Haciendo las maletas (VA)

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Vicente Aparicio Bádenas (Foto: Elene Usdin)
Señor policía de aduanas, confieso que he pretendido entrar ilegalmente en el país dos chorizos, tres paquetes de jamón envasado al vacío y una lata de foie. Ahora bien, la droga, señor policía, la droga, le aseguro que es de aquel maletón que ve usted allí en manos del distinguido señor del traje beige. Esa bestia desalmada me ha violentado sin piedad en la bodega del avión, como podrá usted comprobar si se fija  –le ruego que con discreción- en estas desgarraduras.
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En esta casa somos tres. Yo, que soy la mediana, la gorda del todo a cien y el maletín Samsonite. El pijo capullo siempre se lleva el maletín a sus viajes first class. Ella no sé qué es más, si cutre o tacaña: carne de chino. Así que yo trago polvo en el altillo, más sola que la una, asmática perdida.
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Yo pensaba que éramos felices. Comíamos pollo a la plancha, fregábamos los platos y visitábamos exposiciones de pintura contemporánea.  Ya no solíamos follar, pero veíamos juntos…

Tonto del culo (LE)

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Lola Encinas
Aquí me tenéis, tirado sobre el parquet de mi casa y, encima, con las luces encendidas.
¡Qué forma más ridícula de morir!
Claro que esta no era mi intención. Lo único que pretendía era ponerme un poco en forma por un si acaso. Sabía que mi paciencia tenía un límite ante las provocaciones del imbécil de Solana, que no parecían tener fin. Cada mañana al llegar a la oficina su saludo era: -Hombre, aquí llega míster musculitos. El “melenas”, el "delirio de las nenas"… A lo que seguía una estentórea carcajada, y las del resto de compañeros que, solidarios, se adherían a su ocurrencia. A ninguno de ellos les importaba si herían o no mi sensibilidad.
Estaba harto de sus burlas y miradas despectivas hacia mi físico y, por ese motivo, tomé la decisión de empezar a ir a un gimnasio dos días a la semana. En un principio elegí matricularme en artes marciales, ya que al constar estas de multitud de disciplinas, tendría más posibilidades de conseguir  mis objetivos. Pero dada l…

Pasillo (MG)

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Maria Guilera
La tarde en que alquilamos la casa nos gustó el pasillo, tan largo. A esa hora entraba la luz por las ventanas del comedor y dijimos, qué bonito, qué alegre. Abrimos las puertas y cada habitación fue una sorpresa. –Ven, mira, la cocina. –El dormitorio, ven aquí. Cuando llegaron los de los muebles el encargado dijo –Va a ser difícil entrar el sofá. Y tendremos que desmontar el armario. Este pasillo es muy estrecho. Nuestro pasillo, entonces, no nos parecía estrecho. Nos gustaba experimentar y lo pintábamos a menudo: blanco, marrón, verde musgo. Incluso tuvo dos rayas rojas a juego con las puertas.
Últimamente nos costaba encontrar un color que le devolviera la luz. Quizá fue que edificaron una casa demasiado alta enfrente. Cuando volviste, después de todo aquello, me pareció que no podíamos cruzar en el pasillo sin chocar. Así que me quedaba un rato más en el baño hasta que te oía pasar por delante de la puerta y llegar al recibidor. A las ocho salíamos juntos de casa, uno det…