jueves, 10 de noviembre de 2011

El armario (MS)

Texto e ilustración: Mónica Sabbatiello
Si no estuviese atrapado en los tejidos de mi imaginación, enredado en su baba meticulosa y en su obsesiva construcción, podría ver el orden perfecto en la danza de las espigas que la luz y el viento recortan a cada instante de manera distinta. Si no estuviese atrapado por una manera fija de percibir, podría ver el carácter insólito del sol, ahora salvaje cuando atardece. Percibiría esa condición única de su tibieza, de su lejana cercanía, su paisaje rodeado de vacío. Vería en todo el sentido del ver.  Por mor de tantas líneas estables en mi mente, me quedé en esta habitación, que se alicató en grises, como los pasillos de la casa que se llenaron de terrores inabordables, hasta cerrar la puerta con cuatro vueltas de llave, hasta impedir asomarme más allá de la ventana desde donde, como toda señal de vida, me llegan los aromas de las mentas y la luz de las espigas. Sin esta ventana todo sería negro noche. Pero mucho me temo que la mente desoville otros hilos para envolver mis últimos recursos hacia la vida. Mejor cierro las persianas, las sombras tienen vacíos ante los que no me atrevo. Y mejor corro las cortinas. Ahora este cuarto se ajusta mejor a la necesidad de mis miedos. Sólo me queda cubrir la lámpara con una tulipa más espesa, para evitar que alguna imagen se atreva a moverse hacia mí. O mejor aún, tumbar ese armario, desvestirlo de perchas y abrigos, para encerrarme allí a oscuras. En calma.

9 comentarios:

  1. Una huída de la cordura, fabricando un refugio a la medida de la necesidad. Solitaria mente que acepta la tortura de la vida, que se protege de la misma y busca acomodo en las sombras de la nada.

    Trepidante relato.

    Maravillosa introspección.

    Sólo la locura de los genios es digna de admiración.

    Bravísimo, brava Mónica.

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  2. Increible este relato y cómo transmite la angustia del protagonista.
    Ni le falta ni le sobra nada es perfecto.
    Ni que decir que tu pintura completa este cuadro visual, sensorial y literario. Enhorabuena.

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  3. En tu relato, Slawomir Mrozek se cuela como un fantasma ingenuo y contempla el horror del que se salvó su personaje.
    En tu relato, Munch regresa, más de cien años después, y se mira al espejo.
    El arte es coincidente en los significados y único en las visiones.

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  4. Vale, métete en el armario. Pero ponle una mirilla

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  5. "tumbar ese armario, desvestirlo de perchas y abrigos" Me encanta esta imagen :) Bss

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  6. Aquí nos muestras un camino sin solución, de deterioro, de regresión humana. El título que le has dado es acertado, aunque también valdría algo así como el de “vía hacia la corrupción”. Una persona sin percepción sensorial es incapaz de adquirir o transmitir conocimientos; es más, es incluso incapaz de utilizar la mente para siquiera pensar.

    Nos vas desgranando como el individuo va perdiendo cada uno de sus sentidos, el gusto, la vista, el tacto, el olfato y finalmente el oído en un armario en donde dilapidará la última de sus percepciones sensoriales: el equilibrio.

    Al final, no guardará la calma, simplemente desaparecerá. ¡Qué escrito tan duro! Parece el testimonio de quien observa cómo hay gente que pierde ilusión y vida y se deja corromper por sentimientos equivocados.

    Autora, qué buena eres cambiando de registros; enhorabuena, nos haces pensar; supongo que también se trata de eso.

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  7. ufff!!!! me encanta porque lo temo, si...me da pavor. Lo que en un principio me parecia un viaje a un estado de ánimo , a un lugar desde la oscuridad, desde la congoja del alma, desde el territorio de las sombras...

    Ahora resulta que no hace más que recordarme al INQUILINO de Polansky, _imágino que no búscado, no se_ tal vez sea el Cuadro... el armario tumbado, las espigas.... No se

    Estupendo (desde el acojone)

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  8. ...a golpe de paleta has criado una pintura acorde con el texto......."vería en todo el sentido del ver"....Impresionante!!!
    Saludos

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  9. Asfixiante, Moni, tanto el relato como esa maravilla de obra que te mandaste para coronar! Me encantó. Felicitaciones.

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