jueves, 18 de febrero de 2010

Suerte

LOLA ENCINAS
Sentado en un banco del parque observo distraído el trasiego de la gente  mientras espero que llegue la hora.
De pronto, algo llama mi atención.
Es un gran cuervo, que con incordio se dedica a sobrevolar a los niños que juegan y a picotear el pelo de las niñas, mientras padres y acompañantes dan inútiles manotazos al aire intentando espantar y abatir al pajarraco.
Está oscureciendo, se acerca la hora de la cena. El caso es que en cinco minutos el bullicioso parque se queda desierto.
Por un segundo el negro animal se posa sobre el neón de la tetería.

Es un local especializado en todo tipo tés, catalogado por los expertos como el mejor en su especialidad.
En él se bebe té a todas horas, la única bebida permitida. Esta limitación, en lugar de ser un inconveniente es aceptada con mucho agrado por la  mayoría de los clientes.
La decoración es otro de sus atractivos.
La componen unos cómodos sofás de color rojo, con mesitas redondas de madera noble al frente. Lámparas y apliques de vidrio emplomado iluminan la estancia con una tenue y cálida luz. 
El toque histórico y artístico lo dan varias acuarelas que cuelgan de sus paredes con estampas de la India y la campiña inglesa, así como una  valiosa colección de tazas y teteras de fina loza y porcelana, expuestas armónicamente en estanterías y vitrinas.
Pero en esta vida nada es lo que parece…

La parte trasera del local da a un callejón. Una discreta  e insignificante puerta es el acceso que cada noche utilizan otro tipo de clientes, entre los cuales me encuentro.
Se celebran interminables timbas hasta el amanecer. Sobre el verde tapete se acumulan enormes cantidades de dinero que van cambiando de dueño en función de la suerte y el azar.
Un hombretón de casi dos metros y ciento diez kilos de humanidad es el encargado de permitir el paso y de la seguridad dentro del local.
Ayer fue una noche nefasta. Lo perdí todo. Estoy arruinado.
Tal era mi desesperación que esta mañana, al llegar a casa, he cogido la pistola. Tengo que acabar de una vez por todas con esta adicción.
Pero una llamada telefónica ha hecho cambiar mi decisión o, mejor dicho, he tomado una nueva decisión a raíz de la llamada. 
El destino ha llamado a mi puerta.
Víctor es un compañero de la Facultad con el que hace tiempo no me relaciono, pero del que tengo referencias del éxito de su gestión en varias de las empresas del holding de su padre. Hemos quedado para comer y ponernos al día.
La reunión ha sido muy agradable. Es un buen tipo. No me ha preguntado para qué quería el dinero, se ha limitado a sacarlo de la cartera a la vez que pagaba la comida y me lo ha acercado con discreción y una comprensiva sonrisa.
Hoy estoy convencido de que mi vida va a dar un giro de trescientos sesenta grados, aunque como la mayoría de jugadores tengo mis supersticiones y la visión de ese cuervo no me hace ninguna gracia, es más, me parece un mal augurio.
En fin, no quiero que me amargue la noche. Además parece que ha desaparecido.
La suerte me reclama.

Ya es la hora, han cerrado las puertas y han apagado el letrero. Me encamino hacia el callejón. Llamo a la puerta con la contraseña de rigor.
De pronto algo surge de la oscuridad y me roza la cara. Es ese asqueroso animal. Trato de localizarlo, pero con velocidad ultrasónica vuelve a rozarme con sus negras alas.
Recuerdo que llevo la pistola en el bolsillo, la saco y disparo dos veces a ese punto maldito…
La puerta se abre, a pesar de que no recuerdo haber contestado a la segunda contraseña.
Sigo con la pistola en la mano. El hombretón me mira y, sin articular palabra, dispara.
La fuerza del impacto me hace tambalear hasta caer de rodillas y, aunque el humo del fogonazo me ciega, aún puedo ver su negra silueta sobre el farol.

Definitivamente, no es mi noche de suerte.

6 comentarios:

  1. Contundente y atractivo. A pesar de que desde el principio se intuye un mal final, tu vas mas allá y consigues sorprenderme.
    Me gusta Lola, lo comentaremos con detalle.

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  2. Tiene mucho gancho. El pájaro crea un clima especial. La descripción del local de té es impecable, me recuerda esas crónicas/relatos maravillosos q seguía en tu fotolog, cuando me llevabas a VER unas épocas de Barcelona desconocidas para mi.
    El pájaro sobre el farol... fuerte y sugestivo. Muy bueno.
    Te cuento que en el pasado mes de enero, un pájaro atacó varias veces a Mauro, en un paseo turístico de Buenos Aires, en Puerto Madero. Le sacamos fotos y todo. Luego escapamos ¡¡sí!! corriendo de él, y el muy salvaje cruzó la calle para sobrevolar la cabeza de Mauro. Le hacía una especie de cosquillas en el pelo, nos impresionaba.

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  3. Me gusta el té negro, y éste que sirven en la tienda del pajarraco me parece que es muy, muy negro. Negro y criminal, como la librería de la Barceloneta.

    Cuando lo leía pensaba entre mí, ¿a qué viene esta descripción tan precisa de la tetería? Pronto queda desvelado el misterio. Es una tapadera para el escrito y para el lector.

    Pudiera parecer exagerado, pero no, la superstición puede provocar reacciones impensadas en el humano que cree en ellas. Hay quien no soporta abrir un paraguas en una casa, igual que mujeres de ciertas etnias, jamás se pondrán un collar de perlas, de mal augurio por asimilación a lágrimas de Cristo. También hay quién se santigua antes de cumplir con sus obligaciones conyugales.

    El final, imprevisible, es duro, pero no es de extrañar por la ironía que contiene la historia. Muy original y bien narrada.

    Lo que queda muy claro y sin ningún género de dudas, es que a Víctor no le devuelven el dinero.

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  4. ¿A qué viene esta censura previa de los comentarios, a la espera del visto bueno del propietario del blog?
    Podríais hacerlo al revés; si no os gusta lo eliminaís y chim-pum ¿no?

    ¿qué criterio se sigue para saber si un comentario es publicable?

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  5. Hola, el día 23 de febrero ppdo, comencé la aventura de publicar un blog en el que recogeré los relatos que me provoquen el deseo de compartirlo con mis amigos.
    He leído tu relato y me ha conmovido, lo voy a poner en mi blog, al que desde aquí te invito a entrar y /o participar, si es tu deseo.
    Será un placer tenerte en el blog en esta y otras ocasiones. Gracias.

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  6. Hola Lola, somos la revista literaria "De Gozel" y leyendo tu excelente relato titulado "Suerte" creemos que encajaría a la perfección en el nº2 de la revista.
    Si eres tan amable de colaborar con nosotros, se pondría tu nombre como autora del relato y el enlace a tu blog acompañando a la imagen.
    He aquí la dirección de la revista online: http://degozel.blogspot.com/
    En el blog, puedes descargar el primer número de la revista.

    Gracias por la atención prestada.
    Un cordial saludo.

    Atentamente, el equipo De Gozel.

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