domingo, 12 de abril de 2009

Podía escoger

ROSANA ROMÁN
Podía escoger. Eso me dijeron. Y en aquel momento ese privilegio se convirtió en desasosiego.
Después de seguir la Ley durante Eras, de habitar docenas de galaxias y de asimilar el aprendizaje que mi Esencia acordaba en cada nueva oportunidad, ahora, por fin, podía escoger.

Pensé entonces que no hay nada más fácil que seguir la Norma, dejarse llevar por la inercia de los acontecimientos y aceptar propuestas. «Todo es evolución», me repetía a mí misma cuando las cosas se ponían difíciles: «Todo es evolución». Bajo ese lema maté y morí incontables veces, abandoné y me abandonaron, me traicionaron, negaron e ignoraron repetidamente, aunque el vacío nunca parecía suficiente. Bajo ese lema acepté mi destino y eficazmente lo llevé a término.
Pero ahora podía escoger, me dijeron, y, durante los siete días que duró mi reflexión, me despertaba con la garganta atenazada, gritando para liberarme en el oscuro silencio del cosmos que sólo devolvía mi eco. Seguía asustándome el eterno vacío del Todo.
El tribunal se reunió de nuevo a mi alrededor. Mi aspecto debía ser deplorable, a juzgar por la infinita compasión de sus miradas.
-Pensábamos que habías alcanzado la Fuente y que por fin te quedarías en Casa -dijeron con solemnidad-, pero ahora lo dudamos. ¿Tienes algo que decir?
Yo no pude dar una respuesta. Había escogido no escoger, aunque me engañaba, pues, en realidad, callando había hecho ya una elección. Como otras veces, escuché en mi interior la insistente voz que siempre truncaba el ansiado descanso en el momento más inoportuno. Era una voz lejana pero tenaz, y preguntaba, siempre preguntaba lo mismo: ¿Y quién quiere perfección?
Y de nuevo se impuso el Ciclo.

4 comentarios:

  1. "Bajo ese lema maté y morí incontables veces, abandoné y me abandonaron, me traicionaron, negaron e ignoraron repetidamente".

    Este es un párrafo con una carga para la reflexión.

    También la elección de la no-elección.
    Algo que algunos llaman indecisión, inmadurez. Y que para otros es la voluntad de aferrarse al infinito.

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  2. Me ha gustado mucho el escrito.
    “Callando había hecho ya una elección” esa frase es muy buena. Es del orden de “observar es perturbar” y de los que piensan que el vacío del todo es conceptualmente imposible.
    Vamos, que Hopkins está presente en el relato.
    Pero la perfección es la perfección y aunque es esencialmente imposible aunque se quiera, no te va a quedar más remedio que seguir la Norma hasta alcanzar la fuente.
    Te deseo que pronto te quedes en casa, aunque un espíritu como el tuyo no sea de fácil adaptación.

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  3. Como ya sabes este cuento me gusta mucho, desde mi punto de vista es especial.
    Condensa toda una filosofía de vida y espíritu.
    Los toques de ciencia-ficción son aditivo que enmascara el verdadero fondo.
    Es dificilísimo decir tanto en unas pocas líneas.
    Una de las cualidades (de las muchas que tienes) es que cuando crees en algo, no hay obstáculo que se interponga.
    Luchas contra viento y marea por conseguirlo, aunque pocos te comprendan o entiendan, pero eres honesta y fiel a tus principios.
    Vas escalando peldaños poco a poco, sin prisa pero sin pausa.
    Quién lo iba a decir, cuando se acostumbra a colgar a los "aries" el sambenito de la inconstancia, les has dado bien en los morros.
    Tu insaciable curiosidad y tu envidiable vitalidad hacen que no te conformes con quedarte en CASA y
    sigas vagando por el COSMOS por mucho miedo que te dé el TODO.

    Pero ¿Quién quiere perfección?

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  4. ..PUES CLARO QUE SI ROSANA, SIEMPRE SE IMPONE EL CICLO, AUN QUE NO ELIJA YA ESTAS ELIGIENDO....
    ME GUSTA EL TEMA, Y EL RELATO. SALUDOS.

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