martes, 22 de julio de 2008

Metadona

Rosana Román
Si señora, una semana ya limpio. No, no he consumido, ya me ve, ya se lo dije, esta vez es la buena, la metadona me ayuda mucho y no necesito nada más.
Venga, suelta ya el resguardo, tía, cómo te gusta hacerte de rogar, ahora te voy a contar a ti lo que me meto o me dejo de meter, ahora mismito. No me extraña que os llamen “insistentes sociales” mira que sois pesás.

Bueno…, yo creo que es pronto para dejarla, me da miedo ¿sabe?, aún no me veo preparado. Yo no quisiera cagarla, me entiende, ¿no?
¿A que no me das el volante?, las doce ya y como tardes se me va el “Chino” a comprarle la metadona a otro y a mí se me va a ir el camello y voy a tener que ir a buscar el caballo a su barrio, con lo chungo que está últimamente, lleno de secretas, si es que estoy salao.

Cuando quiera, usted me hace las pruebas que hagan falta que yo le doy negativo fijo, que me juego mucho en esto y estoy muy contento con el tratamiento.
Joodeer, ahora ¿a quién busco que esté limpio y me mee en una bolsa?, si es que os gusta complicarlo todo, tía, con lo fácil que es firmar, darme el papel, cojo mis botes y me abro, sin más. Pues no, pretendes que me pase una semana sin coca, ni porros, ni rulas, pero ¿de qué vas? Como si eso fuera tan fácil, y con la mierda de metadona que dais, que no tendría ni para dos días…

¿Y no podría darme para dos semanas?, por no hacer tantos viajes, ya sabe, son gastos de transportes y todo eso. Ya, que no, son las normas, claro.
Nada, que eres gata vieja en esto, no hay más que verte, si al menos estuviera la suplente del otro día a la que le colé el gol. Lo que digo, hoy no es mi día.

¿Mi madre? Ella no acaba de entenderlo muy bien, sólo ve que sigo tomando droga aunque yo le digo, maama que esto es otra cosa, que me va a curar. Pero está contenta, la mujer, sobre todo porque ya no salgo tanto de casa.
¿A qué viene eso?, cómo sabes tocar el punto débil, cabrona, si no mentas a mi vieja no te quedas tranquila, pues cómo va a estar la mujer, si no me ve más que amuermado y cuando no lo estoy la veo llorar y darme la vara, que es peor porque me ralla y acabo largándome de casa.

Pues claro, eso es lo que yo más quiero. Por mi vieja, curarme, encontrar un curro, ¿sabe?, y quitarla de limpiar escaleras, que ya está mayor la pobre.
Sería guapo, venga maama, que nos vamos a comprar, que vamos a llenar la nevera a reventar como cuando estaba el papa. Que ya tengo un curro, decente, claro, ¿pero no me ve?, no llore, mujer, ah, que es de emoción, pues llore cuanto quiera y tenga 800 euros. ¿Qué me dice, eh? ¿A que ahora ya se lo cree?, ¿de qué iba a tener yo 800 euros si me drogara? Ahora ríe, pues ría mama, ría, que ya es hora…

Perdón, ¿qué me decía? Es que por un momento me he acordado de que tengo que hacerle un mandao a mi vieja. Sí, no se preocupe, el viernes aquí como un clavo y me hace el control de orina. Está claro, no se me olvida.
Una semana más, y luego a buscarme la vida, hala, a robar otra vez, cagüentós. Si fuera capaz…, si me dieran la dosis que necesito…, si me metieran en el trullo, ahí sí, por güevos, cada vez que he estado me he desenganchado. Entonces sí que estaba orgullosa la vieja.” Te veo entre rejas, pero te veo mejor que fuera”, me decía siempre, “al menos sé donde estás”. Qué razón tenía. Eso, cuando me caiga la próxima causa, entonces fijo que lo consigo.

3 comentarios:

  1. Al menos sé dónde estás. Que ojo.
    Muy bueno, Rosana Román. Cómo aprovechas el mundo que conociste. Sin dar la vara,pura transcripción de lo que dice y lo que le corre por dentro. Que cada uno interprete y se quede con el cuento.

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  2. ....lo de insintente social, da en el clavo; tal vez es ese el cometido: insistir, insistir, para motivar y dar herramientas, y de uno/a mismo/a. Se asume el fracaso como norma en los objetivos planteados. ...y cuando hay un amago de cambio y un rayo de esperanza...se mueren, desaparecen, o simplemente nos sonreimos y el alma se nos hace un poco más elevada. Un abrazo....
    A ver si quedamos... (eso va para todos) un café?
    Puigmal08

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  3. Te felicito Rosana, para mi el enfoque es muy original. Cuando he leído relatos en primera persona sobre este tema, siempre se trataba de pacientes rehabilitados que narraban vivencias de su etapa en crisis.

    La descripción de esa actitud cínica, mentirosa, la desesperada búsqueda al engaño, la autocompasión y la autoexculpación es tan real que uno parece vivirlo como si tuvieras delante mismito a ese sujeto.

    Por desgracia, los hay de peores en que su inmadurez les lleva a un grado tal de inconsciencia que ni tan siquiera se plantean otro modo de vivir la vida, con episodios de violencia incluidos.

    Son temas que no gustan, pero el sentirlos tan de cerca, nos aporta un importante efecto higiénico-mental.

    ¡Adelante, rompedora! Estamos contigo.

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