lunes, 21 de enero de 2008

Huelga de transporte

Rosana Román
Esto es serio, no se vaya usted a pensar, por eso vamos a dar un rodeo para evitar las calles principales. Porque ahí andan los estudiantes poniendo barricadas, quemando llantas y disparando con fuego de mortero ¿no oyó?
Si te ven trabajando los piquetes, te paran y te ponchan las ruedas y si sales a quejarte, te cachimbean de lo lindo. Si te arrechas, peor porque te rompen los cristales o le pegan fuego al carro. ¡Ah sí!, así es la cosa.
Pero eso no debería ser así, porque como digo yo, yo respeto que ustedes hagan huelga, pero ustedes respétenme a mi si quiero trabajar, porque aquí los reales no te los regalan y hace falta plata para vivir. Si no ganas ¿ah? ¿cuál es el chiste?
Yo siempre voy armado por mi trabajo. Ando mi pistola en el cinto y una vez la tuve que usar.

Fue en otra huelga de taxeros donde me obligaron a bajarme del carro. Yo me enfrenté a ellos y uno me dio un golpe en el pecho para empujarme. Fue fuerte mire, porque caí de un solo sentado en el suelo. Yo soy lisiado de guerra y tengo mal el pulmón y el golpe seco me dejó sin respiración y empecé a asfixiarme. Y yo creí que me palmaba ahí mismo, por eso miré al “maje” y pensé, yo muero pero me llevo a este jodido por delante y saqué la pistola y le disparé. Mire, no se imagina que tensión, yo me estaba ahogando, suerte que una mujer policía vio mi estado y me abrió la boca y empezó a darme aire. Si no es por esa mujer, hoy no se lo estoy aquí contando. ¿El tipo? le di en el hombro y la bala entró y le salió por detrás, fue un tiro limpio y no lo maté, aunque le digo: ni me molestaron para ir a declarar.
Lo bueno es que ahora estamos en la misma cooperativa del taxi, lo que es la vida y hasta nos llevamos bien. Los compañeros nos respetan, viera como nos respetan. Alguna vez vamos de tragos y el me dice “perdona hermano que casi te mato” y yo le digo pues, ni modo, porque yo a ti también, la verdad es que la jodimos los dos. Y seguimos bebiendo. Cuanto más bebemos, mas amigos somos y mas nos perdonamos.

5 comentarios:

  1. Es un placer dejarse contagiar por el lenguaje de los otros. A parte de entrarles una a una las lecciones del "Manual", Rosana aprovechó el viaje a las Américas para empaparse de los usos lingüísticos de los nicas y sacarles buen provecho. A ver si hurgando en el recuerdo van apareciendo más textos como éste. Venga, un esfuerzo, que vale la pena.

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  2. Los taxistas son un mundo inmenso. En Buenos Aires te psicoanalizan gratis.
    Rosana: espero que tu poderosa vitalidad no te quite tiempo para seguir escribiendo.

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  3. Me estoy imaginando al taxista,tez morena,con su guayavera sobada por la tempertura y una sonrisa abierta y orgullosa llena del recuerdo de aquel dia...,tus relatos me hacen "compartir" tus ricas y maravillosas vivencias. Hazme "viajar" siempre!!! Besos mil.

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  4. Que bonic Rosana fer reviure la teva estada entre nosaltres, a la Nicaragua "tan violentamente dulce"

    Carles Comas

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  5. Eis Rosana!

    Soy Elia, la hija de Mercedes. Me dió esta dirección y pasé por aquí. Me gustan casi todos los cuentos, igual que me gustó muchísimo el libro :)

    Hace un par de dias escribí algo, creo que te lo mandare por mail a ver que me dices.


    Si algún dia te aburres y estas navegando por aquí no tengo blog pero si fotolog (www.fotolog.com/sinap).

    Hace mucho que no nos vemos y esto no puede ser! jejeje


    Cuidate mucho, un beso de todas.

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